De entre los variados calendarios de las civilizaciones antiguas de Mesoamérica, el calendario maya destacó por su exactitud y sofisticación, a tal grado que toda esta cultura giró en torno a él y todas las actividades se realizaban de acuerdo a su influencia.
El logro de su precisión se debió a la práctica tan reconocida en los mayas de basar sus cálculos en un día cero como punto de partida y su posterior continuidad ininterrumpida. Ellos utilizaron el 13 de agosto de 3114 a.C. como día cero, seguramente debido a algún evento astronómico de importancia.
A continuación una muestra en donde se ve con claridad la manera en que los mayas escribían los números combinando diferentes símbolos:








